El Alcázar de Segovia

Junto con el acueducto romano el Alcázar de Segovia es uno de los monumentos más importantes de la ciudad de Segovia. Se trata de otra de las visitas necesarias en este destino. Asentado en un monte sobre la confluencia de los ríos Eresma y Clamores, el alcázar se construyó entre los siglos XII y XVI. Hay constancia del alcázar desde el año 1155.

El rey Alfonso VIII residió en este palacio. En distintas épocas el palacio ha sido restaurado y ampliado. Se cree que estas obras han tenido lugar entre los reinados de Alfonso X y Felipe II en varias ocasiones. Se debe al último la silueta del castillo, que le otorga su actual apariencia y lo convierte en un edificio único entre los castillos de España.

Durante la Edad Media el Alcázar era una de las residencias favoritas de los Reyes de Castilla ya que se encontraba cerca de las zonas de caza. Alfonso X tuvo especial predilección por el mismo. Así, varios de los reyes de España han vivido en este palacio y durante el siglo XV se encontró en su máximo apogeo, siendo uno de los palacios más ornamentados.

El Real Colegio de Artillería fundado por Carlos III tuvo sede en el alcázar. Por desgracia en 1862 un incendio acabó con los techos de las salas nobles pero dada la existencia de grabados estos recintos fueron restaurados en su totalidad. El alcázar es monumento histórico artístico desde los años 30 del siglo pasado.

Cuenta con su propio museo abierto a los turistas, en el interior. Las diversas salas con las que cuenta son; la Sala del Palacio Viejo, la Sala de la Chimenea, la Sala del Trono o del Solio, la Sala de la Galera, la Sala de las Piñas, la Cámara Regia y la Sala de Reyes.