Las catacumbas de San Sebastián en Roma

San Sebastián Extramuros, fachada.

San Sebastián Extramuros, fachada.

En la ciudad de Roma encontramos una gran variedad de monumentos, museos y lugares artísticos donde pasar largas horas apreciando porciones de la historia local y mundial.

Hoy nos adentramos en las Catacumbas de San Sebastián, un cementerio de la época temprana del cristianismo. Es uno de los pocos a los que se puede acceder en la actualidad, dentro de la ciudad de Roma.

Consta de un edificio de cuatro pisos, aunque el primero está en ruinas y no se puede recorrer. Las salas son muy llamativas y nos permiten apreciar distintas pinturas, esculturas y elementos decorativos antiguos.

Las pinturas más importantes retratan distintos momentos del cristianismo en sus orígenes, también hay mosaicos y grafitos siempre con motivos de la religión en sus primeros tiempos. En capilla y la basílica de San Sebastián cuentan con estatuas posteriores, algo que está relacionado también con su propia construcción.

En las catacumbas podemos observar distintos sarcófagos, algunos completos, otros rotos por el paso del tiempo que los terminó dividiendo en partes. La mayor parte son del siglo IV, y han sido encontrados con el paso de los años debido al constante trabajo de arqueólogos e investigadores que se adentran en el corazón de la ciudad y sus profundidades para rescatar estas reliquias antiguas.

Las escaleras bajan hasta llegar a la Cripta de San Sebastián, uno de los mártires romanos más venerados del siglo III.

Si bien los restos del santo estaban aquí depositados, en el año 826 fueron trasladados a la Iglesia de San Pedro por temor a las invasiones sarracenas. Finalmente los invasores llegaron y la destruyeron, y el papa Nicolás I mando que la reconstruyeran. De todas formas, el edificio de hoy fue construido en el siglo XVII por orden del cardenal Borghese, y los restos fueron devueltos a la basílica.