Palma de Mallorca: más allá de los tópicos de arena y mar

Mallorca: Playa, fiesta y senderismo

Mallorca es la isla con mayor extensión de la comunidad autonomía de Islas Baleares, comunidad compuesta por islas y archipiélagos, que si bien no son muy grandes en extensión, si lo son en belleza.

Estas islas con un gran atractivo natural han logrado cautivar a millones de viajeros, que no piensan dos veces en coger un avión para conocer esta isla de gran belleza. La isla de Mallorca se ha convertido en uno de los puntos de referencia de la comunidad, gracias a sus atractivos naturales y a todas las actividades que pueden ser llevadas a cabo en la isla.

Las playas más bellas de la isla

Cuando se habla de playas en la ciudad, no se puede dejar de lado la playa Cala Mesquida, una playa que ha logrado convertirse en uno de los puntos de referencia de la isla. La playa está muy cerca de los centros urbanos de la región, por lo que no será un problema llegar a ella. Gracias a sus aguas tranquilas y a su espacio cálido, se ha convertido en un centro de turismo familiar, donde los más pequeños de la casa pueden disfrutar de un tiempo agradable en compañía de sus padres.

Para los amantes de la tranquilidad y lo atrevido, está la playa Sa Canova, una playa “virgen” y hasta un poco rural. La playa cuenta con una tranquila agua cristalina, arena blanca y la tradicional vegetación de la isla, caracterizada por el estilo desértico de la misma, lo que la hace un lugar idóneo para las personas que quieren tener un espacio de relajación y soledad. Esta playa, al ser muy solitaria, se ha convertido en uno de los mejores espacios para practicar el nudismo, por lo que se ha convertido en un lugar donde sólo pueden ir personas mayores de edad, dejando de lado los paseos en familia.

El senderismo es la actividad favorita

En una isla con tantos atractivos naturales, no es de extrañar que el senderismo sea una de las actividades más recurrentes entre los viajeros nacionales e internacionales. Esta práctica se lleva a cabo en las colinas y puntos más altos de la isla, donde se tiene una increíble vista de las costas y la vegetación autóctona.

La finca de Son Real es uno de los caminos más concurridos por los senderistas, empezando porque en esta parte de la isla se encuentra uno de los yacimientos arqueológicos más significativos de la región, y donde la belleza natural de la zona cautiva hasta al viajero más exigente. En la actualidad, este camino se ha convertido en un punto de referencia entre los senderistas de la isla.

El sendero de Tramuntana es uno de los espacios más increíbles de la isla gracias a su belleza natural y a su clima tropical. Esta zona se ha convertido en uno de los símbolos del eco-deporte en la isla, llamando la atención de los amantes de la naturaleza que desean conocer un poco de los atractivos naturales de la isla, que han sido considerados por la UNESCO como patrimonio de la humanidad.

 

Palma de Mallorca

La capital de Mallorca generalmente es famosa, como toda isla, por su turismo de arena y mar, para disfrutar de las magníficas playas que posee. Pero no son estas las únicas opciones de esta ciudad, ni mucho menos, es más, una de las mejores fechas para ir sería en temporada baja cuando los precios son bastante más económicos, el calor es menor y los turistas de sandalia y calcetines escasean.

El centro histórico relata la vida de la isla. La catedral de Santa María cuenta con la nave más alta del país y la segunda de Europa. Es también llamada el ojo del gótico debido a tener uno de los rosetones más grandes y espectaculares del estilo. Pero este no es el único monumento arquitectónico con singularidades, el Castillo de Bellver es uno de los pocos con planta circular del mundo y el Pueblo español de Palma cuenta con representaciones arquitectónicas y culturales de toda España. Además los baños árabes y el palacio de la Almudaina nos recuerdan las numerosas influencias del Norte de África en nuestra cultura.

Referente a museos destacar el Museo de Es Baluard, de arte contemporáneo donde se hallan obras de Pablo Picasso, Joan Miró y Miquel Barceló, y la Fundación Pilar y Joan Miró, ambos cerrados en lunes y con descuentos de grupos concertados.

La plaza mayor y la zona de las ramblas es una buena zona para caminar, hacer algunas compras y disfrutar de los pintores callejeros y los artesanos. Asimismo, son muchas las terrazas y bares de esta zona pero es muy importante saber que en domingo no se pueden disfrutar de ellos, siempre cierran el último día de la semana para descansar del ajetreo del fin de semana. Las copas las encontrareis en el paseo marítimo y la zona de Gomila, con algunos locales con música en directo.

La ciudad es muy asequible en transporte público, pero si queréis salir y conocer otras partes de la isla el alquiler de un coche es la opción más acertada ya que las comunicaciones por el resto de la isla son peores. Por Palma de Mallorca se pueden hacer todos los recorridos a pie, o en bicicleta y así estrenar el polémico carril bici, quitando un carril reservado a los vehículos han preparado este camino para las bicicletas de forma no muy acertada ya que pasa por delante de paradas de autobús, cruza aceras peatonales…pero todo sería acostumbrarse. De todas formas en hostelbookers tenéis algunas propuestas de albergues en Palma de Mallorca céntricos para no tener problema alguno de ubicación.

En el mes de enero son las fiestas de San Sebastián, patrón de la ciudad. Los corre fuegos, gente disfrazada de demonios y conciertos continuos y variopintos son algunas de los actos gratuitos que ofrece el ayuntamiento y que harán que el viajero que disfrute de estas fiestas conozca al verdadero pueblo de Palma de Mallorca, su gastronomía y costumbres, más allá de las ensaimadas y el sol tópicos de toda la isla.

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