Turquía: Estambul, Bodrum y Marmaris

Un país en el que conviven dos continentes, dos culturas, dos mundos diferentes, en perfecta armonía: de un lado Oriente; de otro lado Occidente, y en el centro, un Rey Salomón, el Bósforo, conocido como el estrecho de Estambul que separa la parte europea, de la parte asiática.

Estambul, conocida primero como Bizancio, durante la época griega, y después como Constantinopla, es una ciudad alegre y pintoresca, llena de contrastes; bañada de colores, de la que emanan los más exóticos olores, entre minaretes y mezquitas, de las que proceden sonidos familiares, que recuerdan a sus ciudadanos y turistas una de las partes más importantes del día, la oración, convirtiéndola en una tierra encantadora, a la que ningún turista puede resistirse.

Dónde dormir en Turquía

El alojamiento es un factor importante que deberéis tener en cuenta en el momento de reservar el hotel, ya que en Turquía recomiendan no hospedarse en hoteles que sean inferiores a cuatro estrellas porque la relación calidad/precio a partir de tres estrellas deja mucho que desear y las condiciones de las habitaciones y el servicio suelen ser bastante malas.

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Estambul: La ciudad más grande de Turquía, capital de tres imperios,  bañada por las aguas del Mar Negro y el Mar de Mármara,  situada entre dos mundos, uno moderno, liberador, otro tradicional, eterno.

Visitas imprescindibles

Santa Sofía, la Mezquita Azul, crucero por el Bósforo, el  Palacio Topkapi y el Gran Bazar, donde no podréis olvidaros de regatear, recordar que estáis en un país musulmán en el que regatear y discutir el precio de los productos es algo común y tradicional, y los productos siempre resultarán más baratos que el de su precio inicial.

La hora de salida para disfrutar de la ciudad lo máximo posible y conocer su cultura, costumbres, tradiciones y los mejores rincones es sobre las 08:30 y 09:00 horas de la mañana. En primer lugar tendréis que dirigiros desde vuestro hotel – intentar reservarlo por la zona vieja ya que tendréis a cinco minutos a pie algunos de los principales puntos de interés de la ciudad, estaciones de tren, paradas de tranvía y muy próxima a la zona del embarcadero- al distrito de Sultanahmet, donde se encuentran la Mezquita de Santa Sofía, la Mezquita Azul y el Palacio de Topkapi.

Santa Sofía, en turco Ayasofya, símbolo por excelencia de Estambul, es una de las grandes obras maestras del arte bizantino. Fue construida durante la época justiniana, concebida como una iglesia para el Papa, hasta la toma del Imperio Otomano , periodo el que fue convertida en una mezquita. Está situada en el punto más alto de Estambul y desde ella se contempla una panorámica perfecta de la ciudad. Su interior es sobrecogedor, impone a los visitantes por su inmensidad.  Debido a que con el tiempo se ha reconvertido en un museo,  ya no es obligatorio entrar descalzo, y por ello también ahora hay que pagar por entrar. Abre todos los días de la semana,  excepto los lunes. Desde Santa Sofía hay que cruzar a la Mezquita Azul. Debido a que ésta sí es una mezquita los hombres y mujeres deberán quitarse los zapatos para entrar y, además, las mujeres deberán cubrirse la cabeza con un pañuelo. La Mezquita Azul es la más importante de Estambul, fue construida por el Sultán Ahmed I, entre 1609 1616, e inaugurada durante el mandato de Mustafá I.

Recibe el nombre de Mezquita Azul gracias a su interior en el que hay más 20.000 azulejos de color azul que adornan la cúpula y la parte superior de la mezquita. Recordar que para entrar, al igual que en el resto de mezquitas de la ciudad, deberéis la ropa apropiada y quitaros los zapatos antes de entrar. Las mujeres, además del pelo, deberán llevar también los hombros tapados. En las horas de culto, la mezquita está cerrada para los turistas y visitantes.

A la salida de la Mezquita Azul nos encontraremos con los vestigios del Hipódromo de la época romana, del que solo conservan dos obeliscos y una columna serpentina. Desde aquí nos dirigiremos a las Cisternas, situadas en la Plaza de Santa Sofía, de la época bizantina que se alimentaban del agua procedente del acueducto de Valens.

Después iremos en dirección al Palacio Topkapi, reflejo de la época imperial en Estambul, símbolo del poder de Constantinopla como sede del Imperio Otomano. La construcción del palacio comenzó con Mehmed I y desde su inauguración en 1465 fue ampliado por los sucesivos gobernantes. Distribuido a lo largo y ancho de 700.000 metros cuadrados, el palacio cuenta con 4 patios, salas de armas, cocinas, establos reales, tesoros y múltiples edificios en su interior. Las murallas de palacio albergan en Museo Arqueológico, otro de los puntos de interés de la ciudad. Una de las partes más importantes de Palacio es el Tesoro, que cuenta con algunos de los objetos más valiosos del mundo y el Harén, lugar donde residía el sultán,  su familia y un grupo de entre 500 y 800 mujeres educadas para dicho puesto. Al Palacio llegaréis subiendo por la parte de atrás de Santa Sofía.

A continuación iremos al Gran Bazar, uno de los mercados más grandes y antiguos del mundo, donde podréis comprar los mejores productos artesanales, joyas y ropa de toda la ciudad. Sus orígenes se remontan a la época de Mehmed II,que construyó cerca de su palacio el antiguo bazar. El Bazar cuenta con 3.600 tiendas, distribuidas a lo largo de 64 calles y al recinto se puede acceder por 22 puertas. Recordar regatear con los precios.

Por último no podéis dejar de realizar un paseo por el Bósforo, estrecho que conecta el Mar Negro con el Mar de Mármara, separando Estambul, en la parte europea y la asiática. A lo largo de la travesía, por un precio muy asequible, disfrutaréis de unas vistas espectaculares, de los palacios Ciragan o Dolmabahce y del ambiente de la vida turca. Os recomendamos para evitaros problemas con el idioma reservar el crucero por internet. Para embarcar dirigiros al distrito estambulita de Eminönü.

Bodrum situado en el legendario Halicarnaso, es uno de los puertos y centro de comercio más importantes del país. La Bahía de Bodrum se encuentra entre la unión del Mar Egeo y el Mar Mediterráneo, en la que nos encontraremos con multitud de playas, de aguas cristalinas, plagadas de esponjas de todos los colores, de diferentes formas y tamaños. Como centro de comercio más importante del país cuenta con gran cantidad de bazares y mercados en los que encontraréis un amplio surtido de artículos donde  destacan, especialmente,  la piel, alfombras, bordados, kilims ,joyas y calzados, entre otros.

Bodrum, además es popular por su animada vida nocturna, con bares, clubs, cabarets y discotecas, abiertos hasta el amanecer, que convierten al legendario Halicarnaso en una de las zonas más divertidas y animadas de Turquía.

Los principales puntos de interés, son el Castillo de San Pedro, el Museo de Arqueología Submarina y el Museo de Hammam.

El Castillo de San Pedro, originalmente esta fortaleza era el símbolo de la ciudad construido para defender las fronteras de la ciudad de extranjeros y ataques enemigos. Creado por los Caballeros de Rodas en la Edad Media, es en la actualidad el Museo de Arqueología Submarina, en cuyo interior están los restos encontrados en la Bahía de Bodrum, algunos de ellos pertenecientes a la Edad Media.

En la fortaleza, además del Museo, también hay una gran calle comercial repleta de cafés, tiendas, restaurantes y merenderos.

Otros de los puntos de interés son el Museo de Hamman, situado en la antigua casa del siglo XIX, restaurado recientemente y el Mausoleo de Halicarnaso, tumba construida entre el 353 y el 350.

Además de las visitas de índole cultural e histórica, también deberéis comer o cenar en algunos de los restaurantes más populares de Bodrum, especialmente conocidos y queridos en toda Europa: el restaurante Curly´S Demeter Pool Garden Restaurant Bar, de cocina turca, el restaurante Otantik Ocakbasi, popular por su gran variedad de platos y sus espectáculos de animación y el restaurante Zazu Lounge, donde se encuentra el mejor marisco de Bodrum.

Nuestro último destino será Marmaris, importante ciudad costera, al sudoeste de Turquía. Su situación privilegiada, punto de encuentro del Mar Mediterráneo con el Mar Egeo, la convierte en un importante puerto natural, y uno de los destinos turísticos por excelencia de Turquía.

Sus principales puntos de interés son La Isla Sedir, conocida como la Isla de Cleopatra, situada en el Golfo de Gökova. Según la leyenda Cleopatra y Antonio nadaron en sus aguas, y sus playas son por ello las más especiales de todo el país con una arena “especial”, ya que cada grano tiene una forma particular porque fueron traídos en buques procedentes del Mar Rojo para Cleopatra.

El Castillo de Marmaris, su construcción se inicia por los jónicos y fue ampliándose en las siguientes épocas, como la de Alejandro Magno y Suleyman el Magnífico, que utilizó el castillo como base militar para sus tropas. En los años 80 el castillo fue restaurado y se convirtió en un museo divido en 7 zonas, dos de ellas dedicadas a la arqueología, otras a la etnografía y otras como galerías de arte y almacenamiento. En el museo los turistas contemplaran alfombras, muebles, piezas de cocina, armas, y otros artilugios de la época otomana. Está abierto todos los días de la semana excepto los lunes.

Además, también destacan especialmente en Marmaris, sus ciudades antiguas y alrededores como Physkos, en la antigüedad importante ciudad portuaria de la región Caria. La colina de Asar, al norte de Marmaris, ofrece unas vistas espectaculares de las ruinas de Physkos.

Amos, al sur de Marmaris, en la zona residencial de Asarcik, donde se encuentran las ruinas de un teatro, templo y monumentos de la época helenística. La antigua ciudad de Erine, donde se encuentran las ruinas de la época de los romanos. Castabus, Saranda, Bybassios, Cnido, Nimara, Euthenna, K Aunós, son otras de las ciudades antiguas de Marmaris, especialmente bellas, en buenas condiciones, de fácil acceso, por medio de excursiones en barco desde el puerto de Marmaris.