Viajar a Isla Mauricio: 7 cosas que merece la pena conocer

A unos 850 km de Madagascar encuentra su sitio una de las islas más exótica del mundo y la más bella del océano Índico con diferencia, Mauricio. Kilómetros de arrecife coralino, aguas turquesas y naturaleza selvática se dan la mano en este paraíso isleño, cuya población (unos 1,3 millones de acuerdo al censo oficial, aunque algunos más considerando la gran afluencia turística) constituye un atractivo en sí mismo para quienes se dejan conquistar por estas latitudes. Si quieres viajar a Isla Mauricio, te descubrimos algunos de los rincones, curiosidades y datos sorprendentes de esta joya tropical, que te ayudarán a abrir bocado.

 

La Tierra de los Siete Colores

 

En las inmediaciones de Chamarel se abre a nuestros ojos una de las grandes atracciones turísticas del territorio mauriciano, la Tierra de los Siete Colores, así llamada por la insólita paleta de colores que muestran sus dunas arenosas: azules y violetas, verdes, rojos y amarillos, en un fantástico collage que hechiza a todos sus visitantes.

 

Un emblema nacional extinto

 

El ave más representativa de Mauricio y una de las más famosas del mundo, el Dodo, se extinguió hacia el 1662, como consecuencia de la sobreexplotación a la que fue sometida por los colonos portugueses y holandeses. No obstante, el Dodo sigue muy presente en la cultura mauriciana, siendo uno de los motivos que flanquea el escudo nacional.

 

Dos reconocimientos de la UNESCO

 

De los 89 rincones africanos reconocidos por la UNESCO como Patrimonio Mundial de la Humanidad, la Isla Mauricio atesora dos de ellos: la península rocosa y de gran riqueza floral conocida como Le Morne Brabant, y el edificio Aapravasi Ghat ubicado en Port Louis, cuya construcción se remontaría al 1849.

 

Explorando las Cataratas de Tamarín

 

Desde cientos y cientos de metros de altura, las cataratas de Tamarín, también en la región mauriciana de Chamarel, derraman sus aguas espumosas hacia un abismo de rocas y vegetación. Sin duda una parada obligada para quienes deciden viajar a Isla Mauricio.

 

Explosión de sabores exóticos

 

Pero esta bellísima isla también es sinónimo de buen sabor. Una visita a la capital mauriciana nos descubrirá un sinnúmero de bares y restaurantes donde degustar la exquisita gastronomía local, abundante en pescados, mariscos y arroces. El Paratha, el Rougaille, el Dhal Puri y otros platos autóctonos pondrán una sonrisa en tu estómago. Tampoco te decepcionarán los muchos cócteles y zumos de la isla.

 

Visita a los Jardines de Pamplemousses

 

Otro de los grandes tesoros mauricianos se remonta a la época colonial francesa y atesora 33 hectáreas de nenúfares y especies exóticas de los cinco continentes, tanto animales como vegetales. Hablamos del Jardín Botánico de Pamplemousses, que figura entre los más longevos de este hemisferio y constituye un punto de encuentro para los amantes del mundo natural.

File:Merville Beach, Hotel in Mauritius.jpg

¿Fue primero el Paraíso o Mauricio?

 

El incomparable atractivo de esta isla despierta la admiración de todos sus visitantes. Jason Isaacs, Helen Flanagan o Lindsay Lohan son algunas de las personalidades que se han dejado seducir por sus costas, pero sin duda fue la experiencia del escritor Mark Twain la más significativa. «Mauricio se hizo primero, y luego fue el Cielo, que debió ser copiado de Mauricio», afirmó en 1896 en su obra Siguiendo el Ecuador.

 

Ya no tienes excusas para viajar a Isla Mauricio y descubrir en persona sus maravillas y proezas naturales. Y es que la llamada «llave y estrella del Índico», como reza su lema nacional, es uno de los pocos lugares en la Tierra que nos atrevemos a llamar paraíso.

 

Imagen cortesía de Wikimedia Commons

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